El elefante que inspiró la historia de Dumbo.

El elefante que inspiró la historia de Dumbo.




La película de Walt Disney Pictures estrenada en octubre de 1941, es muy diferente de la vida que llevo el elefante que la inspiró; Jumbo era el nombre del elefante más grande del mundo, el pobre fue admirado en Inglaterra por casi todo el pueblo. Montaban en él todos los días en canastas a montones de personas sobre su lomo; personas que con su peso fueron lesionando al pobre Jumbo que comenzó a sufrir de mucho dolor. Este dolor era apaciguado con alcohol que le proporcionaba su cuidador.

Incluso los hijos de la Reyna Victoria amaban al popular Jumbo.

 

La historia de Jumbo

A diferencia de Dumbo el Gran Jumbo no podía volar y su único amigo fue su cuidador Matthew Scott quien lo bautizó con el nombre de Jumbo y se propuso a cuidarlo. Matthew trabajaba en el zoológico de Londres, conoció a Jumbo desde que llegó al zoológico, obviamente en muy malas condiciones físicas y también emocionales, Porque sí los animales también sienten. Entre Matthew y Jumbo nació un lazo de amistad y afecto extraordinario.

“nunca había visto a una criatura tan desamparada, el elefante estaba lleno de parásitos que se habían introducido en la piel y que casi le habían comido los ojos” dijo Matthew en su autobiografía.

Dándole cuidados intensivos, alimentándolo y sobretodo dándole afecto a Jumbo fue como este en 6 meses se recuperó y fue presentado como una estrella, ante el público Londinense. Fue la sensación entre adultos y niños que lo amaban tristemente este amor le causó mucho daño a Jumbo, ya que las personas lo visitaban para montar en él y esto como se dijo líneas arriba; le causó lesiones en la cadera y rodillas.

La agresividad de Jumbo.

Hasta 1880 la gente se subía en numerosos grupos en el lomo de Jumbo por medio de una canasta para dar paseos, pues es en este año que Jumbo comienza a volverse violento con las personas, llegando al punto de hacerse daño a sí mismo en su jaula.

Jumbo llegó a romperse los colmillos arremetiendo contra las rejas de hierro de su recinto. Scottlo calmaba dándole grandes cantidades de Whisky. Abraham Bertlett quien administraba el Zoologico llego a armar al personal con la instrucción de matar a Jumbo si arremetía contra algún visitante.

 

La captura de Jumbo.

Fue una época triste para los animales silvestres (más que ahora) pues en aquel entonces los circos de todo el mundo buscaban animales exóticos para atraer más clientes y esto fomentaba la caza furtiva de animales silvestres.

Jumbo fue capturado en Abisinia (el imperio etíope) que ya no existe. La modalidad o táctica empleada por los cazadores furtivos de esa época y se cree que aun hoy lo hacen, consistía en matar a la madre lanzándole lanzas. una vez que la madre moría le arrancaban los colmillos (muy valiosos por el marfil) y luego capturaban a la cría.

La cría por lo general se quedaba junto al cadáver de la madre muy asustada y eso les permitía a los cazadores capturarla sin problemas mayores. De esta forma Jumbo fue llevado a parís y luego comprado por el director del zoológico de Londres Abraham Bertlett. Con este tipo de captura es normal que el pobre Jumbo estuviese súper traumado.

Jumbo de segunda mano.

En Estados Unidos Phineas Taylor Barnum se enteró de la puesta en venta de Jumbo; él tenía ya algún tiempo interesado en comprar un elefante africano para su circo y así ofreció 10000 dólares por Jumbo que fue en vendido en 1882.

Para poder hacer que Jumbo viajara hasta américa fue necesario que Scott viajara con él ya que el animal se negaba a entrar en el corral. Cabe resaltar que Scott se ofreció a viajar con Jumbo aun así el nuevo dueño se lo pensó un poco (hasta que entendió que Jumbo iba en combo).

Barnum era consiente que no podía entrenar a Jumbo así que lo llevó por todo estado unido y Canadá durante 3 años en una gran gira donde recaudo medio millón de dólares. Barnum promociono a Jumbo como “el elefante más grande del mundo”. Igualmente, Barnum seguía subiendo a personas en el lomo del pobre Jumbo.

Jumbo compartía vagón con un elefante enano llamado Thumb, el vagón estaba especialmente adaptado para ellos dos.

La despedida de Jumbo.

Scott tenía tiempo avisando a Barnum que Jumbo se veía enfermo, y con claro dolor en sus patas. Sin embargo, Barnum decide seguir con su gira y subiendo personas en el lomo de Jumbo.

En St. Thomas al terminar la función el 15 de septiembre de 1885 y tras pasear a centenares de personas Jumbo estaba agotado y se disponía a subir al vagón de la misma forma el pequeño Thom, cuando una locomotora que nadie vio impacto contra Jumbo a sus 24 años.

El pobre Jumbo sufrió durante horas la agonía de una muerte lenta, Scott estuvo con él hasta el último momento de Jumbo en nuestro mundo. Algunos testigos aseguraron que Scott lloro desconsolado por la perdida.

En resumen.

La vida y muerte de Jumbo estuvo llena de dolor físico y emocional. Capturado de pequeño en África y explotado durante toda su vida cargando más peso del que su cuerpo le permitía llevar murió atropellado por una locomotora que misteriosamente nadie vio.

El cuerpo de Jumbo fue embalsamado en la universidad de Tuffts en Massachusetts, donde fue exhibido durante varios años; hasta que un incendio destruyó el cuerpo dejando solo los huesos del animal.

Se estima que Jumbo (por sus restos) midió 20% más que la media de un elefante de su edad. Según los estudios realizados a los restos de Jumbo, sus huesos tenían un desgaste similar a los de un animal de más de 40 años.